EN 12 AÑOS LA PRODUCCIÓN DE BOTELLAS DE PLÁSTICO HA CRECIDO 100 VECES. SOLO UNA ÍNFIMA PARTE SE RECICLA. ES FUNDAMENTAL ABRIR PLANTAS DE RECICLADO PARA REDUCIR EL IMPACTO.
CADA DÍA SE BOTAN 88 TONELADAS DE ENVASES DE PLÁSTICOS EN EL PAÍS
Una botella de plástico encierra el secreto de la inmortalidad: tarda hasta 500 años en degradarse. La clave: está hecha de un material difícil de pronunciar polietileno tereftalato, o simplemente PET. Un compuesto derivado del petróleo al que el tiempo y los microorganismos no pueden devorar. Creado para sobrevivir y resistir. Desde que el plástico reemplazó al vidrio, se ha convertido en el elemento redundante de cada cosa que compremos con nuestros actuales hábitos de consumo. Sin embargo, esa resistencia le ha vuelto también una amenaza: cada día más de 88 toneladas de envases plásticos son arrojados a la basura y solo una ínfima fracción (que no se puede determinar con exactitud por los altos niveles de informalidad en el reciclaje) es recuperada y reciclada. Si damos un vistazo a las cifras: solo en la capital, los plásticos constituyen el 4,3% del peso total de la basura. La mayor parte de esta acaba en un botadero clandestino o tirado en las calles a la espera de un reciclador clandestino o, tal vez recogido por los camiones municipales y depositados en un relleno sanitario. Y, en este punto, la preocupación gira en torno a que, por sus grandes volúmenes, estos envases reducen la vida útil de los rellenos. Otro tema tiene que ver con los tóxicos que el plástico arroja durante su proceso de degradación o cada vez que es incinerado en un botadero.
EN 12 AÑOS LA PRODUCCIÓN DE BOTELLAS DE PLÁSTICO HA CRECIDO 100 VECES. SOLO UNA ÍNFIMA PARTE SE RECICLA. ES FUNDAMENTAL ABRIR PLANTAS DE RECICLADO PARA REDUCIR EL IMPACTO.
ResponderEliminarCADA DÍA SE BOTAN 88 TONELADAS DE ENVASES DE PLÁSTICOS EN EL PAÍS
Una botella de plástico encierra el secreto de la inmortalidad: tarda hasta 500 años en degradarse. La clave: está hecha de un material difícil de pronunciar polietileno tereftalato, o simplemente PET. Un compuesto derivado del petróleo al que el tiempo y los microorganismos no pueden devorar.
Creado para sobrevivir y resistir. Desde que el plástico reemplazó al vidrio, se ha convertido en el elemento redundante de cada cosa que compremos con nuestros actuales hábitos de consumo. Sin embargo, esa resistencia le ha vuelto también una amenaza: cada día más de 88 toneladas de envases plásticos son arrojados a la basura y solo una ínfima fracción (que no se puede determinar con exactitud por los altos niveles de informalidad en el reciclaje) es recuperada y reciclada.
Si damos un vistazo a las cifras: solo en la capital, los plásticos constituyen el 4,3% del peso total de la basura. La mayor parte de esta acaba en un botadero clandestino o tirado en las calles a la espera de un reciclador clandestino o, tal vez recogido por los camiones municipales y depositados en un relleno sanitario. Y, en este punto, la preocupación gira en torno a que, por sus grandes volúmenes, estos envases reducen la vida útil de los rellenos.
Otro tema tiene que ver con los tóxicos que el plástico arroja durante su proceso de degradación o cada vez que es incinerado en un botadero.
Muy interesante
ResponderEliminar